-¿Crees que estas preparado para sabes la verdad?
-Sí, lo creo –respondo sin dudar.
-Yo se que no lo estas… pero se nos acaba el tiempo y necesito tu ayuda –esta frase me sorprende mucho.
-¿Mi ayuda? ¿De verdad crees que voy a ayudarte? –es increíble.
-Claro que vas a hacerlo… Yo quiero ser libre y tú quieres volver a la comisaría. –la voz sigue pareciendo muy segura… es como si lo supiese todo, me asusta.
Me levanto y voy hacia el baño.
-Para volver solo tengo que atraparte, entonces volverán a admitirme y a darme importancia –digo con convicción.
-Si me atrapas volverás, está claro… pero no como policía –ahora si voy totalmente perdido.
-¿Qué estas diciendo? –pregunto más inquietado que nunca.
-Mira tu móvil…
Sin perder un segundo me aparto el móvil de la oreja. Mira la pantalla y, para mi gran sorpresa, está apagado. No puede ser… No me lo creo. ¿Con quién hablo entonces?
-Hablas conmigo estúpido –la voy suena en mi cabeza.
Doy dos pasos atrás y me miro en el espejo. Pero no soy yo el que veo. Es mi cara, sí, pero sus facciones son diferentes, más malignas y demacradas. Además sonríe de forma siniestras. Tengo miedo.
-¿Ahora lo entiendes…? –veo mover su boca en el espejo… mi boca.
-No es posible…
-Claro que lo es… ¿De verdad te creías capaz de resolver toda aquello tú solo? Has sido un mediocre toda tu vida y lo sigues siendo. La única diferencia es que me tienes a mí.
-Pero… ¿cómo? ¿Cómo ha pasado?
-Cuando nos dejó nuestra mujer… pasabas mucho tiempo borracho y te ibas de putas. Intentabas aliviarte y entonces… nací yo. Yo maté a esas prostitutas que se parecían a tu mujer. Al llegar al la primera escena del crimen recordaste donde dejé las pruebas, no las encontraste. Como policía no vale una mierda.
-¿Por qué me hiciste quedar mal entonces?
-Porque pensé que ya lo habrías entendido… y que dirías que el cadáver lo colocó otro en el contenedor de basura y pondrías pruebas… pero más bien no supiste reaccionar.
-¿Qué esperabas? ¿Cómo iba a saberlo yo?
-Fue un fallo… Pero ahora tienes que arreglarlo. Tienes que hacer que vuelvas al trabajo y cargarle el muerto a otro.
-No pienso hacer eso. Soy una buena persona. No pienso seguirte el juego…
-Claro que lo harás, o eso o te quedaras con tu mierda de vida. Y contéstame ¿podrás volver a la cloaca después de haber estado en lo más alto?
La verdad, no se que hacer… Quiero joderle el juego a ese loco.
-Voy a joderte…
Alejandro de Chagro
Me acuerda el smigol del señor de los anillos…
Tal y como pensaba, doble personalidad, esta muy bien.