Dos semanas después todo había cambiado. El chico reservado que estaba todo el día absorto en sus papeles era ahora un chico feliz y sonriente, aunque su sonrisa era algo perturbadora. Los demás alumnos seguían sin acercarse a él. Notaban que algo raro pasaba, que las cosas habían cambiado mucho en muy poco tiempo y de forma demasiado favorable hacía él. Además, todo aquel que solía insultarle o burlarse era ahora objetivo de diversas desgracias.
Todos creían, pero nadie sabía… intuían. ¿Qué había cambiado? Únicamente una cosa… y debían deshacerse de ella si querían que todo volviese a la normalidad.
Cuando volvió de almorzar fue directo a su mochila. Se le habían ocurrido nuevas ideas, tenía nuevos proyectos… No estaba. El corazón empezó a latirle muy deprisa. Se lo habían llevado. Un sudor frío le caía por la frente. ¿Qué hacer…? Nada. Una media sonrisa asomó por su cara… Era hora de comprobar si funcionaba de verdad todo lo que había escrito en ese blog.
El resto del día transcurrió con normalidad para sorpresa de todos, acontecimientos extraños empezaban a ser costumbre. Cuando las clases acabaron, cogió su mochila y se dirigió la parte vieja de la ciudad. Los maleantes de su clase lo iban siguiendo. Él, a sabiendas, se metió en un callejón y esperó.
-¿Has perdido algo? –preguntó uno de ellos.
-Para nada…
-¿Y esto? –dijo un tercero sacando el blog con una sonrisita.- ¿Qué hay aquí que no quieres que leamos? ¿Qué escribes durante todo el día?
-Míralo si tanto te interesa.
Cuando el chico que tenía el blog en las manos intentó abrirlo no pudo. Por mucha fuerza que empleara las tapas no cedían. Con todas sus fuerzas empezó a tirar… pero de repente, cayó desplomado en el suelo con una hilera de sangre cayéndole del oído. Los demás retrocedieron un paso asustados.
-¿Qué le has hecho? –preguntó uno de ellos.
-No le he hecho nada… –respondió entre risas- el blog ha reconocido sus intenciones y sabía que no era su dueño. Por eso lo ha eliminado.
-¿Pero que estas diciendo?
-En vuestras manos, ese blog no es mas que papel… en las mías, las posibilidades son infinitas. –dio un paso al frente- Cada uno utiliza lo que tiene en su beneficio… y yo voy a aplastaros.
-Pues me da que no va a ser más que papel roto –saco una navaja del bolsillo y apuñalo con énfasis el blog, pero curiosamente ya no estaba allí.
-¿Crees de verdad que puedes destruirlo? –dijo mientras sacaba el blog de su mochila.
Los tres chicos asustados intentaron correr para huir de él, que iba acercándose cada vez más.
-Yo que vosotros no me movería. –los tres se quedaron quietos al instante. Tampoco tenía sentido huir, no podían hacer nada… estaban muertos.
Cerraron los ojos con todas sus fuerzas. Oyeron como abría el blog, oyeron como sacaba un bolígrafo, oyeron como escribía y empezaron a temblar como nunca habían temblado. Pasaron varios minutos así hasta que decidieron abrir los ojos. Para su sorpresa, allí ya no había nadie.
De un callejón oscuro, salían tres chicos llevando a un cuarto inconsciente. Huían. Corrían despavoridos lo más rápido que les permitían las piernas. Y todo ¿por qué? Por miedo a quien se había dado cuenta que este mundo está podrido… a quien ha escogido la mejor opción. Allí en el suelo yacía el blog abierto por la última página que había sido escrita:
“Después de que alguno de los chiquillos asustados se orinara encima, desapareció sin dejar rastro. Desapareció porque en esas últimas dos semanas de su vida, había sido más feliz que en toda ella y por lo tanto todo lo que venía era decadencia. Porqué había vivido todo lo que quería vivir y, aunque fuera poco tiempo, había merecido la pena. Había entendido en que consiste la vida…”
Alejandro de Chagro
No se si te sentirás alentado a seguir con esta historia, pero deberías, es una idea muy buena, la estás llevando fantásticamente, y realmente QUIERO ESE BLOG !!